viernes, abril 15, 2011

Se dice, se habla, se comenta…



Y últimamente, con la que está cayendo, todavía más que los políticos en España forman una casta (algún autor) situada en el vértice de la pirámide de los sinvergüenzas (hace mucho tiempo que no la escuchaba “a boca llena” y con sentimiento). Opino, no obstante, que el término casta les viene un poco ancho en cuanto tiene unas connotaciones morales y éticas que en dicho grupo no existen. Creo que los definiría mejor el concepto clan o banda, que tiene al grupo unido por el interés común de no hacer nada más que en el interés del mismo de forma secreta y oculta, por encima de cualquier planteamiento ético o, apurándolo mucho, estético.
      
                                        Lugar de reunión habitual de una importante BP (banda política)
 
Pero hay más sobre la banda de los políticos (BP) en España, ¡su cantidad!. Parece que hemos despertado de un cierto letargo “traumademocrático” y empezamos a sumar, al principio sin ánimo de llegar muy lejos, los políticos más cercanos, los más lejanos, los que no sabíamos bien que existían (un grupo nos lo descubrió un pariente que trabaja en la Diputación), los que aparecen de vez en cuando para hablarnos de Europa, y así hasta encontrarnos con los ¡13 consejeros del Valle de Arán!. En un examen de cultura general, la que se nos supone sin internet entre las manos, ¿cuántos de nosotros, de a pié, acertaría en situar dicho lugar?, ¿Valle?, ¿Arán?.
No vamos a caer en las comparaciones al uso sobre los miembros de la BP y el resto de españoles, ya formemos parte de los grupos de empleados, parados, prejubilados, jubilados, jóvenes en busca de su primer empleo o buscavidas de clase B (un gran grupo en estos momentos). Tampoco en la ironía fácil. ¿Qué nos queda?, poca cosa si lo que tenemos frente a nosotros, nunca mejor dicho, es una BP numerosa, bien pertrechada, con aliados poderosos dentro y fuera del país, perfectamente coordinada ante un grupo relativamente débil y, sobre todo, muy inocente.
Parece que vayamos a perder esta batalla, como perdimos algunas otras en otros encontronazos con BP, pero es posible plantear una guerra de guerrillas desde nuestros círculos más próximos, sin prisas pero sin pausas, sin perder la guardia y objetando, cada vez que se nos presente la oportunidad, en los foros de nuestros vecinos, asociaciones o grupos cercanos. Suena políticamente-correcto-guerrillero, pero solo debe tener una lectura, la de recuperar los espacios perdidos como personas obligadas a ser “políticas” por una mal entendida democracia inculcada por las BP globales.
Pepe Romero

jueves, abril 14, 2011

Se habla, se dice, se comenta...



Rajoy no se ha preparado para ser presidente, las encuestas no lo valoran casi nada y la población no confía, el 78,8 % de los españoles desconfían de un gallego que se esconde de los problemas, normalmente de los de su propia casa. Si es así en propia casa ¿cómo lo hará en un gobierno?, nos remitimos al barómetro de enero del CIS para constatar que el 62,3 % de la población cree que si Rajoy fuera presidente, lo haría igual o peor que Zapatero.
El comentario de un vecino de café viene a definir con meridiana claridad nuestro Rajoy del alma:
…”Rajoy no se sabe si va para adelante, para atrás o de va de lado”…

El hombre confunde, parece que mira hacia al frente pero sus ojillos delatan cierto despiste, parece estar concentrado pero en realidad está perdido en una nebulosa que normalmente desemboca en el “paraíso galaico de terruño que arropa a sus hijos más desvalidos”.
Pero, ¡y el personal que lo acompaña!…

                                                        
                                                                nada como cuidar la imagen


Rajoy presidente del gobierno acompañado por: ¿la vieja guardia?, la nueva hornada ¿popular?, ¿tecnócratas neoliberales de alguna empresa semipública?, ¿cerebritos de universidades? Posiblemente tenga que echar mano del ya clásico popurrí de grupos y grupúsculos afines que puedan, medianamente, aportar algo de realidad a la niebla perenne que le rodea.

Veamos a sus acompañantes de diario y, sin ánimo de realizar un análisis al uso, nos encontraremos con:

“expertos en hacienda pública”, Cristóbal Montoro, que tiene todas las fórmulas, neoliberales por cierto, para sacarnos de la crisis él solito sin ayuda de nadie, ni siquiera de su antiguo jefe y actual padrino de Bankia.

“con experiencia ministerial”, Javier Arenas, aunque incierto resultado de la etapa como su compañero de gobierno, siempre estará disponible para aguantar lo que haga falta, si es necesario hasta la cabeza de su jefe al que le prestará su mirada penetrante de animal curtido.

“expertas en…”, María Dolores de Cospedal y Soraya Saenz, realmente no creo que exista en nuestro país algún experto analista, incluso político, que pueda desentrañar el misterio del trabajo y la posible utilidad para el país de dichas señoras.

No hay como aprovecharse siempre del más inocente o ponerle la zancadilla al más despistado,  aunque lo tengamos fácil al lanzar nuestros dardos, porque la diana esté muy cercana y sea muy grande, más abultan los que la sostienen aunque no sepan, siquiera, lo que están haciendo. Como somos muy torpes y no nos enteramos de nada, posiblemente más de un dardo no acertará en la diana.